DestacadosPolítica

Incentivo posicionará en el mercado internacional productores de café tradicional de bajura

30% de la producción de café de bajura es sembrado en la provincia de Panamá Oeste.

Eva Pérez / publicidadentremes@gmail.com

Mejores días se proyectan para el sector cafetalero, así lo establece el proyecto de Ley No. 734, que busca incentivar la producción, procesamiento y desarrollo del café y dicta otras disposiciones.

Sus fines compilaron su aceptación en tercer debate, con 37 votos favorables, para posicionar las condiciones de producción de comercio de café de bajura, por parte de los productores rurales, y por ende en la calidad de vida de cientos de familias, cuya principal actividad se encuentre ligada al rubro como medio de sustento.

De esas gestiones de cadena de apoyo, los productores, cooperativas, asociaciones rurales y las organizaciones de base comunitaria, que se dediquen a la producción, comercialización y/o industrialización del café, tendrán acceso a créditos blandos y capacitaciones técnicas diversas para el cultivo del grano.

Los beneficios económicos obtenidos podrán ser utilizados para la compra de plantones, insumos, herramientas, materiales y equipos necesarios para la producción del café, al igual que asistencia técnica en todo el proceso, desde semilleros hasta la comercialización del café de bajura.

La carencia de herramientas e incentivos para el pequeño productor de café de bajura lo ha mantenido estancado por décadas en un círculo desgastante basado en cultivar el rubro y venderlo.

Según cifras de la Contraloría de la República revelan que para el año 2020-2021 se produjeron 130,000 quintales de café, de los cuales el 70% (91,000 quintales) es de altura, cultivado en la provincia de Chiriquí y Comarca Ngäbe Bugle, el 30% de esta producción es café de bajura sembrado en la provincia de Panamá Oeste.

Solo en la provincia de Panamá Oeste hay 1,700 productores de café, pero solo el 40 por ciento está agrupado en una cooperativa, lo que indica, que la gran mayoría vende su cosecha en bruto a las grandes procesadoras y no reciben la asesoría necesaria para lograr un producto terminado a un precio económico que el café de altura.

Comentar aquí