Eva Pérez | publicidadentremes@gmail.com
El cierre temporal del Puente de las Américas no solo ha generado caos vehicular, sino que también comienza a afectar de manera significativa la cadena de suministro hacia el interior del país.
Empresas de transporte y logística reportan retrasos en la distribución de mercancías, especialmente alimentos, combustible y productos de primera necesidad, debido a la interrupción de una de las principales rutas de conexión entre la capital y Panamá Oeste.
La medida, adoptada por el Ministerio de Obras Públicas como parte de una inspección estructural tras el incendio registrado en el área, ha obligado a desviar todo el tránsito hacia rutas alternas como el puente Centenario. Sin embargo, la alta demanda ha provocado congestionamientos prolongados que ralentizan el traslado de carga pesada.
Transportistas señalan que los tiempos de entrega se duplican, lo que podría traducirse en desabastecimiento puntual en algunas regiones si la situación se prolonga. Comerciantes del interior también advierten sobre posibles incrementos en los precios debido a los costos adicionales en logística.
Por su parte, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre mantiene operativos para mitigar el impacto, aunque reconoce que la capacidad de las rutas alternas es limitada frente al volumen habitual de vehículos que circula por el puente.
Especialistas en logística destacan que el Puente de las Américas, es un punto crítico para el comercio interno, por lo que su cierre evidencia la vulnerabilidad del sistema de transporte ante emergencias.
Las autoridades reiteraron que el puente permanecerá cerrado hasta garantizar condiciones seguras, mientras continúan las evaluaciones técnicas. Entretanto, el sector empresarial pide medidas urgentes para reducir el impacto económico y asegurar el abastecimiento en todo el país.


