María Osorio | publicidadentremes@gmail.com
La presencia de cocodrilos y caimanes en áreas cercanas a comunidades, zonas turísticas y espacios urbanos llevó al Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAMBIENTE) a establecer un nuevo mecanismo para responder a estos casos sin poner en riesgo a la población ni a las especies.
Se trata del Protocolo de Contingencia para el Manejo de las Interacciones Negativas entre Cocodrilos y Seres Humanos, publicado el pasado 28 de agosto en la Gaceta Oficial N.° 30600-A.
La normativa establece los procedimientos que deberán seguir las autoridades ante el avistamiento o la presencia de estos reptiles en sitios donde exista interacción con personas.
El documento plantea una serie de medidas para reducir los riesgos antes de recurrir a acciones sobre los animales. Entre ellas figuran la prevención, vigilancia, señalización de áreas de riesgo y educación ambiental.
También se contempla la disuasión y, cuando sea necesario, mecanismos de exclusión, captura, traslado y reubicación de ejemplares. La prioridad establecida es recurrir a medidas no letales, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
La regulación además prohíbe que las personas alimenten o provoquen a los cocodrilos, una práctica que puede alterar el comportamiento natural de los animales y aumentar las posibilidades de encuentros peligrosos.
La expansión humana aumenta los encuentros
MiAMBIENTE advierte que el incremento de reportes sobre cocodrilos en áreas urbanas, ribereñas, costeras y turísticas no significa necesariamente que exista una sobrepoblación de estos reptiles.
La institución atribuye buena parte de estos encuentros a la transformación y ocupación de sus hábitats naturales. El crecimiento urbano, los proyectos inmobiliarios, la construcción de infraestructura y otras actividades han aumentado la interacción entre las personas y ecosistemas como humedales, manglares, ríos y zonas costeras.
El protocolo contempla específicamente al cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y al caimán (Caiman crocodilus), especies que forman parte de la fauna silvestre del país.
El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, destacó que el objetivo no es únicamente reaccionar ante los incidentes, sino avanzar hacia una convivencia responsable con la fauna.
¿Qué debe hacer la ciudadanía?
Ante el avistamiento de un cocodrilo o un incidente con estos animales, las autoridades recomiendan no acercarse, no alimentarlo ni provocarlo y reportar la situación a través de la línea de emergencia ambiental 311 o de los canales oficiales de MiAMBIENTE.


