Redacción EntreMes | publicidadentremes@gmail.com
La agroindustria cafetalera de Panamá implementa un proceso de modernización enfocado en la trazabilidad y el cumplimiento de los estándares internacionales exigidos por el mercado europeo.
Bajo el liderazgo de la Unión Europea y la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), y el respaldo del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), se ejecuta una estrategia que busca garantizar un café panameño sostenible, transparente y competitivo a nivel global.
El proyecto se concentra en regiones estratégicas como el distrito de Capira, en las subcuencas de los ríos Cirí Grande y Trinidad.
Según la entidad, el objetivo es asegurar que cada quintal producido cumpla con los requisitos ambientales y sanitarios que las nuevas regulaciones globales demandan para el acceso a mercados de alto valor.
Además, un elemento diferenciador del programa es la creación de una cadena de suministro libre de deforestación, alineada con las directrices del Pacto Verde Europeo. Esta normativa restringe la comercialización de productos provenientes de áreas donde los bosques han sido transformados para uso agrícola, fomentando así una producción más respetuosa con el ambiente en toda la cadena de valor del café.
El proyecto también incorpora herramientas tecnológicas como la georreferenciación de fincas, lo que permite asegurar la trazabilidad del café incluso años antes de su incorporación al programa.
El cultivo de café robusta de bajura representa una oportunidad que ha sido muy poco aprovechada en Panamá. Es un alto potencial de desarrollo en regiones que van desde Darién hasta Bocas del Toro, especialmente para productores interesados en este tipo de café adaptado a climas cálidos.
Esta iniciativa promete no solo mantener la competitividad del café panameño, sino también aumentar los ingresos de los productores locales, abrir nuevas oportunidades de exportación y posicionar a la región como referente en producción agrícola sostenible.

