Eva Pérez | publicidadentremes@gmail.com
Después de diez años de retrasos y millones adicionales en sobrecostos, el Ministerio de Educación (MEDUCA) entregó finalmente los nuevos edificios del colegio Moisés Castillo Ocaña (MCO), en La Chorrera, provincia de Panamá Oeste.
La obra, que originalmente tenía un costo de 13 millones de dólares, terminó superando los 19 millones, es decir, más de seis millones adicionales en medio de cambios de administración, abandono por parte de empresas constructoras y múltiples adendas contractuales que alargaron la espera por una década.
Las nuevas instalaciones incluyen 15 aulas teóricas y siete laboratorios especializados que beneficiarán a 2,600 estudiantes de premedia y media. Sin embargo, la entrega no estuvo exenta de tensión.
Mientras las autoridades realizaban el acto oficial, docentes del plantel protagonizaban una manifestación pacífica con pancartas en mano, exigiendo garantías de que los nuevos espacios podrán utilizarse desde el inicio del año escolar 2026.
Pedro Ávila, docente del centro educativo, cuestionó la forma en que se manejó el proceso durante los últimos diez años. “Varios ministros incumplieron la palabra empeñada. El proyecto fue abandonado por empresas y estuvo marcado por constantes adendas.
Por su parte, Rufino Rodríguez, director regional del MEDUCA, aseguró comprender la preocupación de los 156 docentes, señalando que las promesas incumplidas corresponden a administraciones pasadas. No obstante, evitó profundizar en las razones específicas del aumento en el costo final del proyecto.
«Estos nuevos espacios fortalecerán el proceso de enseñanza-aprendizaje además de un lugar digno para los estudiantes que se preparan para ingresar el próximo lunes».


