Eva Pérez | publicidadentremes@gmail.com
Un grupo de ciudadanos, residentes, arquitectos, investigadores y defensores del patrimonio histórico solicitó a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y del Ministerio de Cultura (Mi Cultura) suspender cualquier iniciativa que implique la demolición de la antigua Estación del Ferrocarril de Balboa, al considerar que existen fundamentos contractuales y técnicos que obligan a su preservación.
Los firmantes de un pronunciamiento ciudadano expresaron preocupación por recientes declaraciones de representantes gubernamentales que han planteado la demolición del inmueble como una medida necesaria para el desarrollo del intercambiador vial vinculado al Cuarto Puente sobre el Canal de Panamá.
Según el documento, las afirmaciones oficiales se sustentan en información “incompleta e imprecisa”. Los ciudadanos sostienen que el pliego de cargos de la Licitación No. 2016-0-09-0-99-LV-004736 del MOP establece como Requisito Técnico Mínimo Obligatorio (RTMO) la protección de la estación, catalogada como un “Edificio de Especial Protección”, condición que habría sido aceptada por el consorcio contratista al momento de suscribir el contrato.
En particular, el MINISTRO DEL MOP ha afirmado en medios que el edificio se encuentra en medio del trazado de las obras del nuevo intercambiador
vial y que, por tanto, debe desaparecer.
Los defensores de la preservación afirman que la existencia de esta obligación contractual impediría cualquier afectación al edificio, independientemente de que actualmente no cuente con una declaratoria formal de patrimonio histórico emitida por el Ministerio de Cultura.
Asimismo, señalaron que los documentos de licitación y los estudios aprobados contemplan la integración de la estación dentro del desarrollo urbano del área. Indicaron que los planes originales prevén la creación de un parque y un espacio de memoria ferroviaria que conecte el museo ferroviario con otras edificaciones históricas vinculadas al Canal de Panamá.
El grupo también rechazó el argumento de que la ubicación de la estación hace inviable su conservación. De acuerdo con su análisis, existen más de 80 metros lineales disponibles detrás de la estructura para desarrollar las rampas de acceso al intercambiador vial sin necesidad de demoler el inmueble.
Los ciudadanos solicitan a las autoridades suspender cualquier acción que comprometa la integridad del edificio, publicar la información técnica completa, convocar a especialistas independientes en patrimonio, urbanismo e ingeniería, y evaluar alternativas reales de conservación. La antigua estación puede convertirse en un verdadero motor cultural y económico duradero, en un museo ferroviario, en una estación de la Línea 3 del Metro, en un espacio cultural o punto de conexión entre la historia del ferrocarril, el Canal y la ciudad contemporánea.

