María Osorio | publicidadentremes@gmail.com
Panamá Oeste figura entre las zonas que podrían verse más afectadas por el fortalecimiento de El Niño durante el periodo agosto-octubre de 2026, debido a la reducción prevista de las lluvias y al consecuente impacto sobre la disponibilidad de agua.
Según el escenario climático presentado por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), Panamá Oeste se encuentra dentro de las regiones donde se espera un déficit de precipitación, con acumulados que podrían estar por debajo de los valores normales para una época que tradicionalmente corresponde al periodo lluvioso.
La afectación en Panamá Oeste podría reflejarse en:
- Menor disponibilidad de agua para consumo humano, actividades agropecuarias e industriales.
- Mayor presión sobre los sistemas de abastecimiento, especialmente en zonas con crecimiento urbano acelerado.
- Reducción de caudales en ríos y fuentes hídricas locales, afectando la capacidad de respuesta durante periodos secos prolongados.
- Mayor riesgo de incendios de masa vegetal debido a la combinación de altas temperaturas, sequedad del suelo y menor humedad.
El impacto adquiere especial relevancia porque Panamá Oeste concentra una población en expansión y mantiene una fuerte dependencia de fuentes superficiales de agua.
Con niveles de humedad relativa que podrían superar el 80%, el calor se volvería más difícil de soportar, ya que el cuerpo pierde capacidad para enfriarse mediante la evaporación del sudor. En zonas del país donde las temperaturas máximas podrían ubicarse entre 34 °C y 36 °C, la sensación térmica podría alcanzar valores de 39 °C a 42 °C.
Para Panamá Oeste, este panorama representa un doble desafío: menos agua disponible y mayor demanda del recurso debido al calor extremo. Las autoridades, comunidades y sectores productivos deberán prepararse con medidas de uso eficiente del agua, vigilancia de incendios, protección de personas vulnerables y seguimiento constante de las condiciones meteorológicas.

