Historiador Arturo Guzmán | publicidadentremes@gmail.com
La historia de la Independencia de Panamá, proclamada el 3 de noviembre de 1903, también tiene capítulos importantes protagonizados por ciudadanos de La Chorrera, quienes, desde su comunidad, contribuyeron a respaldar el nacimiento de la República.
A comienzos del siglo XX, el distrito de La Chorrera era considerado uno de los poblados más importantes en las proximidades de la ciudad de Panamá, con una población cercana a los 5,000 habitantes. En aquellos años, la comunicación con la capital se realizaba principalmente por vía marítima, mediante embarcaciones de vela, en travesías que podían durar entre cuatro y cinco horas.
Aunque existía el denominado Camino de la Sabana o Camino Real, esta ruta terrestre no era frecuentada habitualmente. La relación entre La Chorrera y la capital tenía un marcado carácter económico y comercial, principalmente a través del embarcadero de Chorrera, conocido actualmente como Puerto Caimito, y La Marina, ubicada en las inmediaciones de la playa del Mercado Público, cerca de la Presidencia de la República.
Cuatro chorreranos en los acontecimientos del 3 de noviembre
Los acontecimientos separatistas que comenzaron al anochecer del 3 de noviembre de 1903 también alcanzaron a cuatro ciudadanos vinculados a La Chorrera, quienes se incorporaron a las fuerzas que se preparaban para defender el movimiento independentista.
Sus nombres quedaron vinculados a este importante episodio histórico:
- Manuel Victoria Alvendas.
- George Gibbs, chorrerano adoptivo, quien desempeñaba funciones de artillero de la Marina.
- Luis Felipe Lasso.
- Delfín Buitrago, quien participó como infante.
La participación de estos hombres representa una muestra del compromiso de ciudadanos de La Chorrera con los acontecimientos que dieron origen a la República de Panamá.
El Concejo Municipal respalda la Independencia
Uno de los momentos más significativos de la participación chorrerana ocurrió el 6 de noviembre de 1903, cuando el Concejo Municipal del Distrito de La Chorrera, después de deliberar sobre los acontecimientos del 3 y 4 de noviembre, acordó extender el acta de adhesión a la Independencia del Istmo de Panamá.
La decisión fue comunicada mediante los Telégrafos Nacionales a la Junta de Gobierno y al Concejo Municipal de Panamá, dejando constancia del respaldo institucional del distrito al nuevo proyecto republicano.
Este pronunciamiento constituyó una expresión formal de la voluntad política de las autoridades locales de acompañar el nacimiento de la nueva nación.
Cuarenta y cuatro vecinos ratificaron su respaldo
La manifestación de apoyo no quedó limitada al pronunciamiento municipal.
Entre el 8 y el 10 de noviembre de 1903, otros 44 vecinos chorreranos expresaron su respaldo a los integrantes de la Junta de Gobierno mediante un telegrama en el que manifestaron:
«El pueblo unido del Distrito de La Chorrera, al enarbolar el pabellón Nacional de la República de Panamá saluda entusiasmado a la Junta de Gobierno de la República y a su digno Ministerio…»
Entre los apellidos de los ciudadanos que respaldaron esta declaración figuran Aguilar, Aguirre, Ayala, Barranco, Carrasco, Castillo, De León, De Sedas, Escala, González, Jiménez, Moreno, Nevera, Ortega, Sánchez y Velásquez.
Este mensaje refleja el entusiasmo y la adhesión de distintos sectores de la población chorrerana ante el establecimiento de la República.
Leopoldo Castillo, autoridad municipal durante la transición
En aquel período, la máxima autoridad del Distrito de La Chorrera era Leopoldo Castillo, quien había ejercido el cargo de alcalde durante la etapa colombiana, entre 1894 y 1903, por un período de nueve años.
Posteriormente, continuó al frente de la administración municipal durante los primeros tres meses de vida republicana independiente, entre noviembre de 1903 y enero de 1904.
Su gestión coincidió con uno de los momentos más trascendentales de la historia política del país: la transición del régimen colombiano al establecimiento de la República de Panamá.
Los acontecimientos de noviembre de 1903 demuestran que la Independencia de Panamá no fue únicamente un proceso concentrado en la ciudad capital. También contó con la participación y el respaldo de comunidades del interior, cuyos ciudadanos y autoridades asumieron posiciones frente al nacimiento de la nueva República.




