Redacción EntreMes | publicidadentremes@gmail.com
A una década de la inauguración de la ampliación del Canal de Panamá, la vía interoceánica reafirma su papel como uno de los principales motores del comercio marítimo global y del crecimiento económico del país.
El 26 de junio de 2016, el buque portacontenedores Cosco Shipping Panama marcó un hito histórico al convertirse en la primera embarcación en transitar oficialmente por las nuevas esclusas de Agua Clara y Cocolí, dando inicio a una nueva etapa para la logística internacional.
La ampliación, considerada el mayor proyecto de infraestructura desde la apertura del Canal en 1914, permitió incrementar la capacidad de tránsito de buques de mayor tamaño, fortalecer la competitividad de la ruta y generar mayores ingresos para Panamá. Asimismo, ha impulsado nuevas oportunidades de inversión, empleo y desarrollo económico.
Las cifras reflejan el impacto de esta transformación. Durante los primeros ocho meses del año fiscal 2026, comprendido entre octubre de 2025 y mayo de 2026, el Canal registró 8,593 tránsitos, de los cuales 2,385 correspondieron a buques neopanamax, equivalentes al 27.7 % del total.
Además, al cierre de mayo de 2026, las esclusas ampliadas superaron los 31,000 tránsitos desde su puesta en operación, consolidándose como un componente fundamental de la operación canalera. Actualmente, el Canal ampliado aporta más del 50 % de los ingresos totales de la vía interoceánica.

Mirando hacia el futuro: agua y sostenibilidad
La primera década de operaciones del Canal ampliado también ha estado marcada por importantes retos, especialmente los derivados de la variabilidad climática. Los efectos de la sequía registrados entre 2023 y 2024 evidenciaron la necesidad de fortalecer la seguridad hídrica del país y consolidaron la gestión sostenible del agua como una prioridad estratégica.
En ese contexto, el proyecto del lago de río Indio forma parte de una estrategia de largo plazo destinada a garantizar el recurso hídrico tanto para el funcionamiento del Canal como para el abastecimiento de agua potable de la población, contribuyendo a la sostenibilidad de la vía interoceánica y al desarrollo nacional.
Con diez años de operaciones exitosas, el Canal ampliado mira hacia el futuro con el desafío de fortalecer su resiliencia frente al cambio climático, garantizar la disponibilidad de agua y continuar impulsando la competitividad logística de Panamá y del comercio global.

